¿Y si la lectura pudiera cambiar el mundo?

Leer contra la nada de Antonio Basanta es, para mi, el mejor testimonio amoroso escrito sobre la lectura. 

Leer, da sentido al trabajo bibliotecario y como bibliotecaria, al leer a Basanta, cierro un círculo en el que amo más mi trabajo. 

Basanta, en este ensayo poético sobre la lectura, revisa desde diversos prismas el sereno y solitario acto de leer y lo eleva a la dimensión de  "rebeldía espiritual". 



Además de sus reflexiones, recopila trozos de textos de otros autores que avalan la formulación más trascendental del verbo leer. 

Os dejamos algunos:

La experiencia literaria cura la herida de la individualidad, sin socavar sus privilegios (...) cuando leo literatura me convierto en mil personas diferentes sin dejar de ser yo mismo (...) me trasciendo a mi mismo y en ninguna otra actividad logro ser más yo.

                                                        Clive Staples Lewis; La experiencia de leer


- Profesor, ¿por qué leemos?
El profesor guarda silencio. Se gira y camina hacia la ventana del aula, para fundirse con la lluvia que aquel día cae sobre Oxford, empapando los jardines y parterres del viejo Colegio de la Magdalena. Finalmente se gira, responde. 
- Leemos para saber que no estamos solos.

Clive Staples Lewis

Lectura e infancia.

Los más prestigiosos investigadores de la Organización Mundial de la Salud Infantil recomiendan a los padres, madres, tíos, tías, abuelos y abuelas, o cualquier otra persona vinculada afectivamente con los niños y niñas, que les ofrezcan buñuelos de cuentos todos, todos los días.

Sientan de maravilla y aportan las vitaminas más decisivas e indispensables para el crecimiento. Les regalan vitamina A, de afecto y atención; vitamina C, de consuelo y conocimiento; vitamina P, de palabra, pensamiento y prevención; vitamina I, de identificación e imaginación; vitamina F, de fuga; vitamina L, de lectura; vitamina E, de empatía, y vitamina V, de verdad verdadera.

Buñuelos de cuento

Datos curiosos sobre la lectura y las estructuras cerebrales

Nuestro cerebro se las arregla de maneras ingeniosas para leer un texto y es capaz de hacerlo en condiciones muy diferentes de aquellas en las que aprendimos a leer. Desde hace años está dando vueltas por la web este texto:

Nos cuenta el autor que visitó una exposición sobre el cerebro humano en el Museo de Historia Natural de Londres. En ella, una reproducción de un cerebro humano, mostraba las zonas donde se manifestaba actividad cerebral ante distintas actividades cotidianas.

Esta "maqueta" del cerebro comprendía cincuenta y nueve zonas distintas. Cinco de ellas se iluminaban en el acto de ver un programa de televisión, cuarenta y dos eran las áreas iluminadas al escuchar música, y.... las cincuenta y nueve se ponían en marcha al leer comprensivamente.

El autor y el ensayo al que dedicamos este post

Leer contra la nada, de Antonio Basanta forma parte de la colección que esta biblioteca tiene disponible en préstamo para todos nuestros usuarios. Feliz lectura.

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